Siempre he tenido el sueño de comprar una casa vieja y quizá no bien cuidada e ir arreglándola de a poco para que quede como éstas. Cambiando las ventanas, poniendo color, libros, arreglando el jardín, nuevos sistemas de calefacción, y obviamente muchos cuadros, espejos y lindas telas. Pero la gracia es obviamente hacerlo mientras uno esta viviendo en la casa, para ir descubriendo con el paso del tiempo cuales son los cambios, no sólo lindos sino también los necesarios.
El único problema es que es un sueño un poco muy caro, porque de partida necesito la casa ideal para poder empezar a arreglar, pero por lo menos podemos seguir soñando.