

Estoy en Coyhaique, por ahí cerca del fin del mundo.
Con mis amigas hemos adoptado una pinta totalmente santiaguina en la patogonia. No tiene un gran estilo, las combinaciones de colores son "osadas " la mayor parte del tiempo y para ser honesta no es ropa que resalte mucho los atributos del cuerpo, pero es calentita y cómoda, que honestamente con este frío, lluvia constante y teniendo que caminar para conocer lugares realmente lindos, es más que suficiente.
Con respecto a los zapatos o más bien zapatillas quizás no sean lo más estéticas, pero no cabe duda que cumplen su objetivo, haciendo más fáciles y cómodas las caminatas.
Lo de los calcetines de lana, o más conocidos como "Calcetas Chilotas", creo que después de estas vacaciones un clásico calentito.