
Anoche vino a comer mi tía, la ministra. Por su trabajo obviamente es una persona que viaja harto por el mundo, y una de las ciudades a las cuales le tocó ir hace unos meses fue a Rio de Janeiro. Una tarde noche caminando vió una tienda de zapatos en descuento, salió con 8 pares nuevos -parece que la obsesión es de familia-.
Los zapatos de la foto son unos de esos 8 pares. En cuanto entró los ví y me encantaron, sin duda tienen una impronta muy brasilera. De color rosa pálido, crudo y café (de antemano mis disculpas por la foto, estabamos en la mitad de la comida, no podía interrumpir) y unos brillantes en la parte de adelante-arriba, logran una buena mezcla donde si bien llaman la atención no son tan estridentes, por lo que siguen siendo un zapato fácil de combinar.