lunes, diciembre 9

Aires de Cambio: parte II.

Retomando el capítulo anterior... no soy de la teoría de que las personas sólo necesitan a alguien que vaya y les diga: "mira, siguiendo estar normas de vestir, va a estar todo en orden y te vas a ver bien y a sentir bien contigo mismo". 

Basicamente no sólo necesitamos de alguien que sepa de moda o que se vista bien, que sea honesto y nos diga que es aquello que se nos ve bien y que no. Creo que es importante entender también que esa persona en la cual vamos a confiar, además de ser una entendida en términos de moda y vestir, también debe entender qué es lo que esta en juego, qué es lo que nos pasa cuando decidimos que debemos cambiar nuestra imagen personal, y cuan ligada están ciertos gustos y prácticas cotidianas a nuestra autoestima e incluso a uno que otro temor. 

La imagen personal esta lejos de ser algo trivial, de ser aquello que consiste sólo en cubrirnos para el frío o desabrigarnos (según lo moralmente aceptable) para el calor. Lo que decidimos ponernos cada día, dice quienes somos, incluso cuando no seamos conscientes de aquello. Expresando así, querámoslo o no nuestras ideas más profundas sobre la opinión que tenemos de determinado evento u ocasión, o bien el como nos sentimos con nosotros mismos. Quedando todos, expuestos ante la vida. Es por esto que el aprender a vestirse, no sólo implica el verse bien objetivamente en términos de proporciones y colores adecuado, sino que también significa el sentirse bien y el gran concepto de "estilo personal". Cambios que no son fáciles de lograr y que implican una serie de procesos internos que es necesario saber manejar o bien, apoyarse en alguien sepa como hacerlo. 

Cuando hablamos de sentirnos bien, estamos hablando evidentemente de una autoestima alta, de estar a gusto con nuestro cuerpo y con el cómo nos vemos nosotros y el cómo nos ven los demás, es en palabras simples: esa sensación que tenemos de vernos increíblemente guapas cuando vuelvas a ver por primera vez a tu ex después de terminar. Es estar conforme con quien uno es. 

El estilo personal lo dejamos para la próxima vez.