Gran parte de mi casi obsesión con la ropa y la moda se debe a este hombre, mi papá.
Siempre cuento historias de infancia en las que me retaban por esas cosas que no retaban a ningún otro niño o niña de mi edad, como por ejemplo el color de los calcetines. Suena mucho más dictador de lo que en verdad fue, así que permitánme explicarlo.
En esa época de los 13, 14 años (o sea plena adolescencia), mi padre -teórico en historia del arte- me discutía cada vez que yo estaba apunto de salir de la casa con alguna tenida que simplemente no se veía bien, como por ejemplo con calcetines blancos o con alguna combinación de prendas que no favorecieran mi cuerpo.
Así que de a poco fui aprendiendo de este hombre, con una obsesión con la armonía y combinaciones vanguardistas pero clásicas a la vez. Con un closeth en el cual los colores son fundamentales, y si bien uno puede vanguardista siempre es necesario equilibrarlo con un poco de tradicionalismo.
Gracias.