lunes, abril 29

Experiencia: Vestido de Novia

Acompañando a una amiga en alguno de los preparativos de su matrimonio, he tenido acceso a un mundo completamente nuevo, mundo que es totalmente una locura. Especialmente la búsqueda del famoso vestido de novia, ese que es perfecto y el cual sólo ocuparás una vez en tu vida (pase lo que pase). 

Etapas de la búsqueda de un vestido blanco: 

1) Realizar las citas. Si, esto es como lo mismo que ir al médico. Hay que hacer una cita con un día y hora determinada, con alguna de las tiendas en las que venden estos vestidos. Todo esto con la idea de tener a alguien que no sólo quiera venderte un vestido, sino que además te asesoré en el proceso. Incluso hay algunos casos en los cuales hay que pagar un pequeño adelanto por la cita. 

2) Una vez en la cita. Si estas en uno de esos lugares serios y especializados, lo más probable es que te citen con tu asesora y veas los distintos modelos de vestidos que te interesan, además de algo muy importante que es el precio, pues aconsejo fervientemente sólo ver aquellos modelos que se encuentren dentro de tu rango de precio, porque no hay nada peor que probarte un vestido que te encante para terminar sufriendo por no poder pagarlo. 

3) Probándose vestidos. Sugiero por lo aprendido, no probarse muchos vestidos, porque sino la persona empieza a perder objetividad (mientras más opciones más difícil es decidirse). 
La prueba del vestido es más o menos así: eliges alrededor de 5 vestidos, entras a un gran probador con grandes espejos, en donde la misma asesora te ayuda a ponerte cada uno de los vestidos. Una vez puesto, tienes que ver si en verdad te gusta, para lo cual puedes ayudarte de la opinión de unas cuentas personas (idealmente no muchas), las cuales deberían tratar de ser lo más objetivas posible. 

4) La elección. Antes de ir a todo esto, habíamos visto una serie de programas de televisión en el cual las mujeres al probarse el vestido que aparentemente es el indicado o se ponían a llorar de la emoción o estaban muy cercanas a hacerlo. Mientras lo veíamos nos reímos de estas mujeres y su sobre reacción, pero llegó el momento en que se probó el vestido indicado, y debo decir que es cierto, el nivel de emoción es muy grande, se que parece una tontera, pero es real. 


Nos estamos poniendo viejos.