Al más puro estilo Lady Gaga, hay noches en las que se toman grandes decisiones, tales como: empezar de nuevo. Para esta nueva travesía por supuesto que no hay nada mejor que un closeth nuevo, que es básicamente lo mismo que ir a la peluquería con el fin de conseguir un nuevo look. Dicen por ahí que cuando cambias y mejoras lo de afuera, también hay un cambio por adentro.
La verdad es que no soy de la idea de que los grandes cambios exteriores van a cambiar el cómo te sientes sobre un momento de la vida en particular, pero si creo que ayudan a marcar ciertas etapas, ayudan en las transiciones. Así que como no quiero un nuevo corte de pelo, sólo queda la segunda mejor opción -que es para mi, es perfecta- algo parecido a un nuevo estilo. No es todo ropa nueva, pero tampoco es cambiar todo, es simplemente mejorar lo que ya hay, ponerle un poco más dedicación.
Conclusión, volver por un tiempo a los viejos tiempos, esos en los que me levantaba más temprano, pues a la juventud no le importaban menos horas de sueño, mientras fueran utilizadas para alisarse el pelo o probar distintas opciones de tenidas. Nueva vida, nuevos zapatos.
Pues como dice la canción:
It's always darkest before de dawn.