sábado, marzo 31

¿Por qué escribo?



Podría quizás empezar a enumerar una serie de razones por las cuales no estoy escribiendo, pues creo seria mucho más fácil explicar en negativo. Seria mucho más simple, porque la verdad no escribo sobre moda por todas esas razones por las cules supongo que la gente lo hace. Si, es cierto que me interesa como funciona la industria, siempre estoy pendiente de las nuevas tendencias, propuestas y diseñadores; no puedo evitar poner atención en si -para mis ojos- alguien esta bien o mal vestido, siempre quiero tener un nuevo par de zapatos, y bueno, todo ese tipo de detalles, aficiones y fijaciones. Sin duda que seria más fácil.

Escribo sobre moda por algo también muy simple, por lo menos aparentemente. Escribo sobre ropa y hago mis mayores esfuerzos por entenderla, no sólo porque me guste -para algunos en exceso- todo aquello que tenga que ver con moda, sino principalmente porque considero que, incluso no de maner consiente para todos, la ropa es algo que de una u otra manera nos define, delimita etapas de nuestras vidas, hasta quizás de nuestra propia personalidad. Creo que me gusta escribir sobre esto, porque es algo tan propio de cada uno de nosotros, que me permite mediante este nuevo (y fascinante) lenguaje, entender un poco más a quienes me rodean, a la sociedad en la que estamos viviendo y la que estamos construyendo, y por lo tanto como obvia consecuencia, entenderme un poco más a mi (sin ánimo nunca de hacer una introspección, sino más entendido como un siempre necesario proceso de madurez), e ir descubriendo aquello que se quiere hacer con la vida. No escribo sólo porque me obsesionan las nuevas combinaciones, los estilos personales y lo mucho que puede determinarte la simple elección de un par de zapatos; escribo porque ya acepté que no poner de mi tiempo y dedicación en el estudio de estos temas, seria simplemente una negación.


Escribo, estudio, entreno, porque me encanta.
Dudo que haya logrado explicarme, pero creo, se entiende.