Esto del gusto por la ropa es algo que tengo desde muy chica, por lo que los aprendizajes al respecto empezaron hace tiempo. Uno de las primeras cosas que aprendí fue algo que mi papá me repetía constantemente cada vez que te compres algo nuevo, piensa siempre con que te lo vas a poner, que otras prendas tienes que combinen con lo que te estas comprando, todo con la idea de que no llegara a la casa y tuviera un par de pantalones que no pudiera ocupar con nada. Mi respuesta a todo esto correspondía a ese típico sueño de cabra chica de tener un closet tan grande y con tanta ropa que daba lo mismo que me comprará, quería poder elegir las prendas sólo por lindas y no tener que hacer el ejercicio mental de pensar con que otra cosa me la podría poner.
No es que haya alcanzado ese nivel de tener un closet gigantesco, pero después de unos años acumulando prendas y aprendiendo a comprar, combinar y arreglar ropa, creo que llegue a un punto en el cual es más posible alcanzar ese sueño de da lo mismo lo que te compres, siempre tendrás algo con lo cual ponértelo. Sin embargo más que por la cantidad de prendas, es porque al final el gusto se entrena y terminas sabiendo que es lo que en verdad te gusta y por qué razones.
¿Quién dijo que comprar ropa era fácil?