viernes, enero 27

Quisquillosa: en los bolsillos.

Es cierto que tanto en la teoría como en la práctica los bolsillos de cualquier prenda de vestir fueron hechos en un primer momento con un fin totalmente utilitario. Sin embargo no hay duda que con el paso del tiempo se han ido convirtiendo en un elemento más para darle un determinado estilo a una prenda, por ejemplo hoy en día podemos encontrar bolsillos hasta en vestidos de novia.

Ahora si aparentemente los bolsillos son tan útiles y nos permiten guardar cosas para no tener que ocupar una cartera o bolso para los hombres, ¿por qué son tan problemáticos? La respuesta es simple, pero lo admito es posible que muchos opinen que es pura maña mia. Lamentablemente al de hecho utilizar los bolsillos y llenarlos de distintas cosas (accesorios, billeteras, llaves, etc...) la prenda pierda su estructura original, deformando al mismo tiempo el como nuestro cuerpo debería verse, lo cual pasa mucho cuando ponemos la billetera o el celular en uno de los bolsillos de los blue jeans. Pasa algo similar cuando ponemos las llaves o alguna otra cosa en los bolsillos de una chaqueta, porque casi necesariamente ésta va a tener una caída totalmente distinta.

Se que todo esto suena quizás demasiado perfeccionista y preocupándose en extremo por los detalles, pero la verdad es que al final del día, una vez que tenemos a una persona con un estilo personal ya formado, son siempre estos detalles los que terminan marcando la diferencia cuando estamos considerando cuán bien se ve una persona o no, ya que sin duda influyen en gran medida en como apreciamos el vestuario en su totalidad. Todo esto es como cuando uno sale perfectamente vestida, con una tenida que realce todos tus atributos y exprese tu estilo personal, pero la ropa simplemente no esta planchada, aunque eso mejor lo dejo para la próxima vez.

Esos pequeños grandes detalles.