sábado, octubre 1

Something old, Something new.

La historia es la siguiente: En un cumpleaños familiar -gran fiesta- una de mis tías estaba ocupando de este vestido. Puede parecer un vestido normal, bonito, pero nada especial. Sin embargo su gracia radica en la cantidad de tiempo que tiene la tela con la que esta hecho. En un principio esta tela nunca estuvo pensada para hacer un vestido, sino que era un chal que se ocupaba a los pies de la cama en la época de mi bisabuela. Se fue heredando hasta que llegó a manos de mi tía (la menor de sus hermanas), quien enamorada de la tela decidió convertirlo en el perfecto -moderno- vestido de invierno.

Ciertamente se esta empezando a notar el paso del tiempo en este ex chal, pero afortunadamente eso sólo logra darle más personalidad a la prenda.

PD: Perdonen la calidad de la foto, pero esa noche sólo tenía el iphone para sacar la foto, y además era una fiesta, por lo que todo se veía más borroso.



Hay cosas que nunca pasan de moda.