Desde muy chica siempre me he quedado mirando a las personas, me gusta ver como cada uno arma su pinta del día, viendo como las personas expresan sus ideas, y aunque usted no lo crea, su forma de ver la vida, ya sea a propósito o sin querer queriendo.
Generalmente estas observaciones las hago caminando en la calle o tomando un café, pero por razones escolares estas últimas semanas me las he pasado encerrada en una biblioteca. No voy a mentirles, por lo menos para mi no es el mejor panorama del mundo, pero descubrí que es un super buen escenario para contemplar, descubrir nuevas ideas, y según yo, una de las cosas más entretenidas que hay, es descubrir de una manera u otra que es lo que esta tratando de decir una persona. Muchas veces yo lo descubro a través de la moda, de la ropa que elige ponerse un día, de las más o menos locas combinaciones de colores y formas que decidan hacer, etc.
Además de ser un muy grato pasatiempo, sólo el hecho de ver pasar a estas personas, y de tratar de entenderlas, también sirve como una fuente inagotable de nuevas ideas, y en moda las nuevas ideas, originales, son siempre bien recibidas.
La moda la podemos encontrar en todos nostros.
Sólo hay que saber escuchar.