
Se que es un tema que he tocado ya varias veces, pero la verdad es que creo que es fundamental, pues para mi esto del vestirse mejor o peor, esta relación personal y absolutamente imprescindible que tenemos algunas personas con la moda y el estilo en general, no es algo superficial, no significa sólo lo bien que nos veamos frente al espejo, sino que es mucho más profundo, va más allá de cada mañana, es algo que queriéndolo o no, nos define -a algunos más que otros- pero lo hace, es parte de nuestra personalidad, de quienes somos.
Esta pareja llamó mi atención precisamente por su personalidad, por el modo que tenían de relacionarse, en ellos todo hacía sentido. La historia es más o menos así: Entro a almorzar con mis padres a un restaurante bastante ruidoso un sábado en la tarde en Buenos Aires -había mucha gente "cool"- ellos en silencio comían, no hablaban, y además estaban sentados ambos mirando hacía adelante, hacía ese pequeño muro.
Como dije en ellos todo era sentido, y sus atuendos por simples que me parecieren en ese momento hacían sentido, eran coherentes, eran ellos, al igual que todos sus movimientos y silencios. No había nada en ellos fuera de lugar, como un circulo perfecto.
Mi punto es, y ya cerrando un poco esta idea, es que claro -suena obvio y más que repetido- somos una suma de pequeñas cosas, que pequeñas decisiones que van construyendo nuestra personalidad. Elecciones que nos definen y se convierten en nosotros. Esa elección entre la camisa y la blanca que haces una mañana antes de salir, de alguna manera u otra esta expresando algo mucho más profundo que una simple combinación de colores o manifestación del estado de ánimo.
Porque para algunos simplemente es más importante incluso de lo que creemos.