
Porque uno no sólo tiene que verse y sentirse bien frente al espejo, sino también hay que preocuparse del donde uno va a ocupar la ropa.
Estamos todos de acuerdo que esa persona que va con taco aguja a la playa, aunque sea a caminar por la vereda esta simplemente fuera de lugar. Ahora esto tampoco significa que uno tenga que andar desarreglada por la vida.
Aquí les muestro una solución a este problema: zapatos bajos dentro del propio estilo personal, pueden ser obviamente también zapatillas entretenidas (siempre que vayan contigo y que no se vean fuera de lugar). Los de la foto fueron un regalo, y simplemente me encantan, son cómodos, lindos e ideales para estos días de primavera y las escapadas a la playa.