miércoles, octubre 20

Ella, María Antonieta





Ella, sin duda todo un único de la moda, uno de los primeros diría yo.
El estilo de vida que tenía al ser de la realeza francesa con todas las de la ley, y en particular el vivir como vivía sin mayores preocupaciones, le permitió desarrollar -en opinión de algunos- en exceso su relación con la moda, las telas, el vestuario, los peinados. Ella contaba con todo el tiempo y dinero para preocuparse de su apariencia.

Sin embargo y lo que a mi más interesa no es esa característica media frívola y superficial con la que se la tilda, la verdad es que no estoy aquí para cuestionar sus valores políticos y sociales, sino para cuestionar su moda, su relación con ella, y las inspiración que nos dejo.

Era un mujer no sólo muy bella sino que ocupó gran parte de su tiempo en su propia imagen personal, lo que le permitió siempre dar un pasó más allá, llevar las vanguardias al extremo hasta el punto en que se convertían en moda, y ella volvía a crear un nuevo concepto, una nueva idea, una nueva vanguardia, un nuevo estilo.

Habló de imagen personal y no sólo de ropa, porque ella en particular -y como era imprescindible para las mujeres nobles de ese entonces- se preocupaba no sólo de las vestimentas, sino que ponía atención en cada pequeño detalle de su apariencia, dándole gran importancia tanto al maquillaje como a los exuberante y únicos peinados, peinados por los cuales es tan conocida hasta el día de hoy.

Terminando ya, sólo decir que es sin duda uno de mis personajes históricos favoritos en relación al mundo de la moda. Una mujer cuya apreciación por lo excesivo y exclusivo aun es causa de inspiración hoy en día, un ejemplo perfecto de esto son esos maravillosos zapatos creados por Louboutin.

Eso por hoy.