
Desde muy chica me empezó a gustar esto de la moda, del vestirse bien, de tener estilo. Sin embargo estoy absolutamente convencida que si bien uno puede nacer con un poco de talento para entender esto del estilo, y una elegancia o prestacia determinada, es indiscutible que uno necesita algo de entrenamiento, algo así como ir educando el gusto y el estilo, o como dice mi papá "el ojo hay que educarlo".
Y bueno, por muy "niñita de papá" que suena (y que debo admitir soy)fue él quien me enseñó la preocupación por el vestir, las combinaciones, la idea de conocer tu cuerpo y como ocultarlo lo no tan bueno y resaltar lo increíble. Debo admitir que el aprendizaje no es un proceso fácil, ni libre de peleas o malos ratos. Recuerdo cuando me retaban por los calcetines no tenían nada que ver con el resto de ropa que tenía puesta, o lo mal que lo pase por ser más bien bajita, y tener a mi papá diciendome que no me podía vestir como todas las nenas, que no me podía "cortar" el cuerpo en mil partes distintas con la minifalda, las botas, la polera, chaleco corto, etc, cuando tuve prohibido ocupar polainas, porque sólo hacían ver mis piernas más cortas, etc.
Fue mi papá quien me enseñó los colores y a atraverse, todavía tiene pantalones rosados, zapatillas naranjas, otras plateadas, en fin prendas y colores que pocos papás ocupaban. Probablemente él es el culpable por mi amor por los zapatos, él de por si tiene varios (que bueno es poder echarle un poco de culpa a alguien por tus obsesiones jajaja).
En fin es genial tener un papá que entienda e incluso fomente este gusto mio que tengo por la moda, la ropa y los zapatos.
Feliz Día Papá.