Aquí hay una idea distinta,no muy extrema, pero diferente, simple, resfrescante. Y si puede que no a todo el mundo le guste, pero que importa? No es que uno le pueda caer bien a todo el mundo tampoco, así que da un poco lo mismo.
Así que ya saben: calcetines choros, pantalones cortos o doblados y -nunca puede faltar- creerse el cuento.

