El plan: vacaciones en el sur, de relajo total, algo así como no hacer nada más que comer y dormir en un muy lindo lugar. El tiempo pronosticado para esa semana de descanso era soleado, de hecho con calor, y por lo tanto mi maleta de viaje incluía principalmente ropa adecuada para los días de calor. Sin embargo, el sur es engañoso y caprichoso, y los días de calor no fueron tales y prácticamente nos llovió todos los días con días helados y ventosos.
El resultado: basicamente tuve que ocupar los mismos pantalones y zapatos y chaleco los 5 días de las vacaciones, por suerte lleve suficientes poleras relativamente abrigadas. Lo bueno de esto, es que en mi opinión, es una tenida que me quedaba bien.
Plan B: Para estos casos, lo ideal es pasar a alguna tiendita del lugar en el que estas, si es posible pasar a comprarse aquello que haga falta. El problema de esto, es que no siempre es posible, porque no siempre contamos con el presupuesto para ello. En mi caso además se sumo el hecho de que creo que si te vas a comprar algo, sólo deberías hacerlo como una inversión y por tanto tienes que quererlo mucho, tiene que realmente gustarte.
Fin del Verano.