Cosas que uno termina haciendo un sábado en la tarde: llevar el perro al veterinario. Por suerte tenían un lindo piso, perfecto para sacar una foto, mientras esperábamos ser atendidos.
Les presentó la vista de Campus Oriente, desde la biblioteca. Sí, con el estudio para el exámen de grado, paso gran parte de mi tiempo en distintas bibliotecas, pero al menos la vista es buena.
Incluso el baño del cine, puede ser un buen lugar para sacar una fotografía, especialmente cuando para sacarte fotos, necesitas muchos espejos.
Hace ya algún tiempo tenemos con unos amigos una pequeña tradición de juntarnos en una casa a hacer una comida -joven adulto-. Esta vez la comida fue en la casa de Tomás, y los zapatos pertenecen a una de las invitadas de honor.
La vida avanza y nos estamos poniendo viejos, aunque yo sigo estudiando. Sin embargo esta vez acompañé a una amiga a una de sus primeras entrevistas de trabajo. Mientras la esperaba saqué esta foto. Barrio El Golf, Las Condes.
No hay nada que me gusté más que una buena vitrina, son perfectas para -si están bien hechas- para mostrar la ropa de la manera correcta, y para incentivar a las personas a entrar, generar un deseo. Y aunque suene de lo más trivial, es una tarea, mucho más difícil de lo que parece.
Creo que es un trabajo que ma gustaría mucho tener (la estudiante de derecho).
Cada miércoles, casi nunca a la misma hora, pasó por estas escaleras camino a lo que se llama una interrogación. No siempre es el mejor momento del día, pero sin duda, suelen ser las mejores escaleras, incluso de la semana. (sí, es raro, me gustan muchos las escalares).
Cada vez que tengo tiempo, y más honestamente cada vez que logró hacerme los ánimos, salgo a trotar por el Parque Pocuro (Providencia), por lo menos, no puedo quejarme de lo lindo del lugar.
Cómo todo lo bueno, debe terminar mejor. Después de un rico almuerzo con mis padres me tomé un rico café, en el que es uno de mis restaurantes favoritos de Santiago, el Baco.
La vida. En fotos.