jueves, noviembre 29

Don Pedro




Les presento al sillón de mi abuelo. 

Desde que tengo memoria estuvo en la pieza de mi abuelo (el papá de mi papá), y por esos tiempos de mis años mozos recuerdo que estaba tapizado de un rojo deslavado, que parecía rosado. Fue desde esa época que recuerdo a mi abuelo viviendo gran parte de su día en él, viendo las noticias, almorzando, leyendo algún libro de economía y como no recordar su uno que otro reto para que fuésemos a recoger los damascos del suelo para que mi abuela hiciera mermelada. 

La siguiente etapa del sillón, fue cuando estuvo tapizado de un azul oscuros con un estampado en un dorado suave. En esa época mi abuelo ya vivía con nosotros, pero el sillón de siempre seguía en su pieza cumpliendo exactamente el mismo rol de siempre, sólo que con los años fue pasando más hora del día allí sentando. Seguía almorzando allí, con el diario al lado o viendo las noticias a un volumen un poco más alto de lo normal -pues con los años también nos vamos poniendo un poco más sordos-. Solía releer los viejos libros de economía, ahora subrayados con lápiz mina, mientras el "bicho" (dígase quien era mi perra Matilde) se comía las migas que caían del clásico pastel mil hojas de manjar. 

La etapa actual, es esta con el increíble tapiz. Ya no esta ni la Matilde ni mi abuelo, así que el sillón pasó al living de la casa, donde estuvo varios años con el tapiz azul, sólo que lucía más viejo y desgastado, por lo que no era una mala idea retapizarlo una vez más. Debo decir que pasamos varios meses o quizás hasta un par de años, buscando el tapiz correcto para tan importante sillón, creo que incluso llegamos a comprar uno, que al final simplemente no funcionó. Fue en una compra casi impulsiva que encontramos este tapiz de revistas de moda con mis papás, y a mi me pareció que era simplemente perfecto. Quizás venga muy de cerca la recomendación porque básicamente es lo que más me gusta puesto en una tela, pero si lo pienso bien, es la mezcla perfecta entre mi abuelo y yo. Y no se ustedes pero yo creo que se quedó genial. 

Tata.