jueves, junio 28

Vestido para Nueva York





Estimado Señor Harris,

Como le conté, si sale desde Tenafly, New Jersey, pasará aproximadamente 20 minutos esperando en el paradero –si tiene la suerte de que el bus no haya pasado ya- una hora después y si el camino estaba relativamente despejado, debe bajarse en Port Authority para tomar el metro, la línea dependerá del lugar al que quiera llegar. Esperando el metro, notará que el andén está poco cuidado, por supuesto repleto de gente, y dependiendo de la estación del año, con mucho frío o exceso de calor, -pero no hay que preocuparse , todo mejora una vez que llega el tren a la estación-. Una vez en el carro todo cambia, pues la probabilidad de que encuentre un asiento es muy alta -obviamente siempre excluyendo las horas punta-, y lo mejor es que habrá calefacción o aire acondicionado según corresponda.

Siendo cerca de las 11 de la mañana podrá dejar las formalidades atrás, llegarás al MET, donde pasarás una buena cantidad de horas, viendo una de las mejores colecciones de arte que podrías imaginar, busca la bailarina de Degas, debería encantarte. Alrededor de las 2:30pm sugiero empezar a caminar en dirección a la quinta avenida, la idea es recorrerla entera. Ahí, podrás ver otra serie de obras de arte, expuesta en las vitrinas. Pasarás por esas tiendas de grandes diseñadores, a las cuales -si andas bien vestido- deberías entrar, son simplemente increíbles, con un diseño interior y una calidad del diseño del vestuario que merece el respeto suficiente como para que no entres con pantalones para trotar. Al salir de la tienda te darás cuenta de que la moda, el estilo, -o las obras de arte para algunos locos como yo y espero que “usted”- no están sólo en las vitrinas ni en los museos, sino siendo ocupados por los más diversos personajes (casi todos dignos protagonistas de una historia), al igual que los edificios con sus ladrillos y escaleras de incendios o los reflejos de los grandes ventanales, los vestidos de estas personas los definen, como ellos definen al vestido. El recorrido total de la quinta avenida toma cerca de una hora y media.  

Es tiempo de almorzar, recomiendo ir a Patsy’s pizzería, una pizza grande para dos personas es más que suficiente, la pizza es increíble, pero tienen esa insoportable costumbre americana de vender bebidas de máquina.

Ahora, a seguir caminando, es necesario hacer un recorrido por los clásicos edificios, como el Waldorf Astoria, el imprescindible Chrysler y por supuesto, si tienes tiempo y no hace mucho frío subir el Empire State. Poco a poco irás descubriendo como gran parte de los edificios están hechos de ladrillos, lo que creo les da esa nobleza de lo antiguo, que ha resistido el paso del tiempo y no ha dejado de ser estéticamente actual.

El día ha sido largo, es probable que amerite un café, a mi no me gusta el clásico café americano –mucha agua- así que aquí, corresponde ser modernamente clásico e ir a un Starbucks para pedir una de sus conocidas bebidas (advertencia: quienes te atienden no son tan amables como lo son en Santiago). Elije un Starbucks en el Soho, para poder vitrinear y comprarse un buen vestido o el infaltable par de zapatos. Son tiendas entretenidas, llenas de gente y más alcanzables para el bolsillo, por lo menos en comparación con las de la famosa avenida.

Antes que acabe la tarde, para descansar unos minutos, lo ideal es caminar por el Central Park, buscando una banca para mirar el paisaje que elijas, no dejes de pasar por Strawberry Fields, porque un poco de Lennon antes de volver a casa para terminar el día, nunca estará mal. 


Extraño Nueva York (mucho)