Estimado Señor Harris,
Como le conté,
si sale desde Tenafly, New Jersey, pasará aproximadamente 20 minutos esperando
en el paradero –si tiene la suerte de que el bus no haya pasado ya- una hora
después y si el camino estaba relativamente despejado, debe bajarse en Port
Authority para tomar el metro, la línea dependerá del lugar al que quiera
llegar. Esperando el metro, notará que el andén está poco cuidado, por supuesto
repleto de gente, y dependiendo de la estación del año, con mucho frío o exceso
de calor, -pero no hay que preocuparse , todo mejora una vez que llega el tren
a la estación-. Una vez en el carro todo cambia, pues la probabilidad de que
encuentre un asiento es muy alta -obviamente siempre excluyendo las horas
punta-, y lo mejor es que habrá calefacción o aire acondicionado según corresponda.
Siendo cerca
de las 11 de la mañana podrá dejar las formalidades atrás, llegarás al MET,
donde pasarás una buena cantidad de horas, viendo una de las mejores
colecciones de arte que podrías imaginar, busca la bailarina de Degas, debería
encantarte. Alrededor de las 2:30pm sugiero empezar a caminar en dirección a la
quinta avenida, la idea es recorrerla entera. Ahí, podrás ver otra serie de
obras de arte, expuesta en las vitrinas. Pasarás por esas tiendas de grandes
diseñadores, a las cuales -si andas bien vestido- deberías entrar, son
simplemente increíbles, con un diseño interior y una calidad del diseño del
vestuario que merece el respeto suficiente como para que no entres con
pantalones para trotar. Al salir de la tienda te darás cuenta de que la moda,
el estilo, -o las obras de arte para algunos locos como yo y espero que “usted”-
no están sólo en las vitrinas ni en los museos, sino siendo ocupados por los
más diversos personajes (casi todos dignos protagonistas de una historia), al
igual que los edificios con sus ladrillos y escaleras de incendios o los
reflejos de los grandes ventanales, los vestidos de estas personas los definen,
como ellos definen al vestido. El recorrido total de la quinta avenida toma
cerca de una hora y media.
Es tiempo de
almorzar, recomiendo ir a Patsy’s pizzería, una pizza grande para dos personas
es más que suficiente, la pizza es increíble, pero tienen esa insoportable
costumbre americana de vender bebidas de máquina.
Ahora, a
seguir caminando, es necesario hacer un recorrido por los clásicos edificios, como
el Waldorf Astoria, el imprescindible Chrysler y por supuesto, si tienes tiempo
y no hace mucho frío subir el Empire State. Poco a poco irás descubriendo como
gran parte de los edificios están hechos de ladrillos, lo que creo les da esa
nobleza de lo antiguo, que ha resistido el paso del tiempo y no ha dejado de
ser estéticamente actual.
El día ha sido
largo, es probable que amerite un café, a mi no me gusta el clásico café americano
–mucha agua- así que aquí, corresponde ser modernamente clásico e ir a un
Starbucks para pedir una de sus conocidas bebidas (advertencia: quienes te
atienden no son tan amables como lo son en Santiago). Elije un Starbucks en el
Soho, para poder vitrinear y comprarse un buen vestido o el infaltable par de
zapatos. Son tiendas entretenidas, llenas de gente y más alcanzables para el
bolsillo, por lo menos en comparación con las de la famosa avenida.
Antes que
acabe la tarde, para descansar unos minutos, lo ideal es caminar por el Central
Park, buscando una banca para mirar el paisaje que elijas, no dejes de pasar
por Strawberry Fields, porque un poco de Lennon antes de volver a casa para
terminar el día, nunca estará mal.
Extraño Nueva York (mucho)