Nunca nunca nunca he sido de esas chicas locas por el deporte, debo admitir que el sólo hecho de cambiarme de ropa y pensar en la posibilidad de que voy a transpirar y morir del calor, hace que se me quiten todas las ganas. Ahora no se si fueron los años, las amigas casándose o empezando a tener hijos, que me bajaron las ganas de cuidar el cuerpo y en especial las piernas. Por lo que hoy decidí ponerme las pilas, me puse un par de zapatillas y salí a caminar rápido (hay que ir preparando el estado físico para el trote) con la Anastassia. La idea es hacerlo idealmente día por medio.
Esta no nueva obsesión con las piernas se debe a que desde siempre he sido una enamorada de las faldas cortas, las famosas minis, y obviamente si vas a mostrar las piernas lo mínimo que se puede hacer es hacer un esfuerzo para tener buenas piernas que mostrar, para que haga sentido ocupar la mini y que se vea juvenil y elegante.
La intención no es que crean que digo que para verse bien y a la moda hay que ser flaca flaca, porque no es la idea, sino que como con casi todas las otras cosas de la vida, todo se ve o es mejor cuando una persona esta sana y cuida su cuerpo.
Wish me luck.