Hoy en mi clase de Estética de la Arquitectura y el Diseño, estuvimos un buen rato discutiendo sobre la importancia que tiene no sólo preservar los distintos edificios y monumentos, sino también preocuparnos de cuidar el entorno en el cual se encuentran, porque es el contexto lo que termina por cerrar el círculo, darle pleno sentido, ya sea un edificio, una escultura, o en este caso una tenida.
Es entonces que teniendo todas estas ideas en la cabeza, se que muchos podrán comprender que parece casi una locura que hayan algunos que ocupen lentes de sol en la mitad de la noche. Ni siquiera me pongo a pensar en lo poco cool que se ve -aun cuando creo que ese es el objetivo principal- si no pensando sólo en términos prácticos: esa gente no debe ver nada de nada! Seguro una vez que termina la noche terminan con dolor de cabeza por el nivel de concentración y presión que pusieron en sus ojos para tratar de ver algo entre tanta oscuridad.
Es por eso que casi siempre vuelvo al mismo tema, es fundamental saber para que, para quien, para donde me estoy vistiendo, porque si no le atino al contexto, da lo mismo lo vanguardista o estilosa que crea que me veo, o lo genial que objetivamente sea una tenida o me quede, si estoy vestida para una fiesta de gala, cuando en realidad estoy asistiendo a un cumpleaños en el jardín a media tarde.
Consejo práctico: Siempre tener presente el lugar, la ocasión y la hora.