domingo, febrero 26

Moda ética


Antes de que se me acabe el ambiente festivalero que hay en algunas personas de nuestro país debido al Festival de Viña, por andar perdida en las vacaciones, me gustaría hacer una acotación acerca de un vestido en particular, ocupado por Pamela Díaz el día de la Gala del Festival.

No fue la mejor vestida, pero tampoco la peor. La tela del vestido era un poco muy brillante, su caída no era la mejor, y si a eso le sumamos un peinado -a mi gusto- desequilibrado (muy cargado para un lado) ciertamente no cumple con los requisitos para ser nominada a "mejor vestida de la noche"; eso si, uno de los puntos a su favor es que ella es simplemente tan linda, que es muy difícil que se vea mal.

Sin embargo y olvidándonos por un momento -pequeño- de lo bien o mal vestida que se ve una persona, la razón por la cual estoy escribiendo sobre ella es por su fidelidad. Habiéndose convertido en una persona bastante conocida en la farándula nacional y por lo mismo teniendo los medios más que suficientes como para ocupar ropa de conocidos diseñadores, tanto chilenos como extranjeros, pero ella se vistió en la misma tienda que la ha vestido por años y que fue aquella que la apoyo cuando recién estaba empezando su carrera televisiva. Y la verdad creo que eso es algo sumamente rescatable, el nunca olvidar de donde venimos ni quienes creyeron en nosotros y nos ayudaron a lograr lo que queríamos.

Que rico que es estar de vuelta.