Siempre he tenido la pésima costumbre de mirar el piso al caminar. Sin embargo hay veces en que tiene su recompensa. El resultado: unos de mis zapatos preferidos junto a unos cuantos pisos, suelos y en verdad baldosas, que vale la pena quedarse mirando unos segundos (feliz tendría uno de estos en mi baño o cocina).
Dato: Los zapatos ya se los había mostrado antes, pero por si las moscas son de una marca llamada La Joya, que queda en Alonso de Cordova.
Zapatos lindos y pisos antiguos = Perfección.