




No recuerdo muy bien quien fue la persona que me dijo hace ya varios años que uno tenía que verse tan bien por fuera como por dentro, que había que poner atención a todos los detalles, y uno de los detalles más importantes es aquello que va debajo de nuestras ropas.
Moda es preocuparse incluso por aquellos detalles que no están a simple vista, que es posible que no se vean, pero no por eso juegan un papel secundario en un vestido.
Poner tanta atención a todo suena mucho más agotador de lo que en verdad es, porque sin darte cuenta el ejercicio de pensar en una tenida deja de ser algo por esencia consciente y cerebral y pasa a ser una elección más de piel, con un poco menos de cabeza, un poco más de entrañas y ciertamente más automática.
PD: Las fotos las encontré por ahí vagando en internet. Espero que les sirva de inspiración a más de alguno.