domingo, agosto 15

De Cosas Importantes.


Microcuento.

Hace mucho tiempo ya que paso de ser esa típica obsesión femenina. Pasó caminando rápido, distraída, pensando seguro en algo importante. Casi dos cuadras después recordó lo que había visto rápido con el borde de los ojos, y no tuvo más opción que devolverse a mirarlos. Se arregló todo lo que pudo antes de entrar, utilizando la puerta de entrada como espejo, sólo cuando se sintió lista tomó la perilla de cristal. Se sentó en el antiguo sillón blanco y simplemente los miró, durante lo que fueron sólo unos minutos, mientras la alta y delgada mujer que la saludó al entrar seguía haciéndole preguntas. Mientras se sacaba los guantes caminó hacía ellos, la iluminación era simplemente perfecta, no se atrevió a tocarlos, pero se acercó lo suficiente como para ver cada detalle. Los quiso. Treinta segundos después se puso los guantes, dijo un adiós que apenas se escuchó y volvió a las cosas importantes.

Por mi.