



Recuerdo que hubo un momento en mi infancia/adolecencia en que me bajo una obsesión con el gris. Todo lo que me gustaba, lo que quería era gris. Es un bonito color, pero debo decir que ciertamente creo que es un color un poco más de adulto. Es por eso que abandoné el gris por unos años, hasta tener la edad suficiente como combinarlo bien, con cosas entretenidas y que no se viera tan de mamá.
Por lo que hace unos años compré estos jeans grises, y se han vuelto mis pantalones preferidos, cómodos, quedan perfectos, y lo mejor de todo es que le dan ese aire cool/relajado a cualquier cosa que te pongas.
Ojala les gusten mis fotos. Sigo practicando con esto de la cámara.