

En exactamente una semana cumplo años nuevamente, día en el que además de celebrar con la familia y amigos, uno recibe uno que otro regalo, y me tocó de suerte recibir uno de esos regalos adelantados.
Se las presento, son mis nuevas zapatillas de levantarse. Debo admitir que nunca he ocupado, y tampoco soy de las que le pone mucha atención a los pijamas, suelo ocupar ropa vieja a cambio (super poco glamorosa), pero con estas nuevas pantuflas habrá que empezar a amononarse un poco más en las noches antes de dormir.
Las encuentro geniales, excesivas. No sólo son de daltamata y peludas, sino que además tiene un cinta brillante de la que cuelgan dos pompones, absolutamente geniales!