
Nunca he sido una chica de muchos accesorios (dejando a un lado los zapatos obviamente), creo que para las carteras me faltan un par de años y además por lo general suelen ser caras.
No puedo ocupar muchos aros, porque cualquier cosa que no sea oro mi oreja lo rechaza (sólo un poco snob ella), entonces no suelo andar siempre con unos típicos aritos de perla que me regaló mi mamá hace unos años, super poco original.
Anillos sólo ocupo uno. Es el anillo de novios que le regaló mi abuelo a mi abuela en 1956. Herencia familiar.
Pulseras tengo un par que me pongo de vez en cuando para alguna ocasión especial, ponero casi nunca en el día a día. Relojes muy rara vez ocupo, cuando me acuerdo, para ser honesta si quiero saber la hora lo que hago casi por instinto es mirar el celular.
Con respecto a los collares, me gustan los cortos, potentes, con algún diseño choro, para que resalten en el pecho. Creo que los largos se pierden.
Los sombreros me encantan, pero más que nada en invierno, porque además de ser guapos son útiles y de hecho te protegen del frío. Por último están los cintillos... que adoro, tengo muuuchos, encuentro que son un perfecto accesorio para el pelo. Fácil de usar, fáciles de encontrar y pueden armar toda una tenida. Los puedes ocupar con el pelo suelto o tomado y para casi todas las ocasiones. Se que se pusieron un poco de moda para algunas con Gossip Girl y la famosa Blair, pero la verdad es que eran geniales desde mucho antes.